1.3 - Cómo entrenar en casa: espacio, rutina y el cuaderno de entrenamiento
El toreo de salón tiene una ventaja enorme sobre casi cualquier otra disciplina: se puede entrenar en casa, todos los días, sin más ayuda que tus trastos y tu constancia. Pero entrenar bien no es dar pases sueltos cuando te acuerdas: es tener un espacio seguro, una rutina con estructura y un registro de lo que haces. De eso trata esta lección.
El espacio: dónde practicar con seguridad
No necesitas una plaza de toros. Necesitas un rectángulo despejado de unos 4 × 4 metros como mínimo (para muleta; el capote pide algo más de sitio y techo alto o, mejor, exterior). Puede ser un patio, una cochera, un garaje, una terraza amplia o un rincón del parque a primera hora. Lo importante es la seguridad:
- Suelo firme y que no resbale: ni gravilla suelta ni baldosas pulidas. El toreo carga el peso en las piernas y un resbalón a media carga de suerte es una lesión tonta.
- Sin obstáculos alrededor: el vuelo de la muleta describe un círculo amplio a tu alrededor; comprueba que no alcanzas lámparas, muebles, cristales ni —importante— a nadie que pase.
- Espacio aéreo libre si vas a trabajar capote: los lances suben por encima de la cabeza.
- Buena luz, para poder mirar el engaño y, si es posible, verte en un reflejo (un ventanal o un espejo grande son un profesor silencioso).
Cuánto tiempo: mejor corto y diario que largo y de vez en cuando
La regla de oro de la Escuela: 30-45 minutos al día, cinco o seis días por semana, valen más que tres horas un domingo. El toreo de salón funciona por acumulación: el gesto se graba con la repetición frecuente, no con los atracones. Si un día solo tienes 15 minutos, entrena 15 minutos: la sesión corta mantiene viva la cadena, y la cadena es lo que te hace torero.
La estructura de una sesión
Toda sesión de la Escuela, dure lo que dure, tiene cuatro partes en este orden:
- 1. Calentar (5-10 min): movilidad de muñecas, hombros, cintura y tobillos; unas sentadillas suaves y torsiones de tronco. El toreo pide muñecas y cintura despiertas.
- 2. Técnica (10-15 min): el trabajo lento y consciente de la lección que estés estudiando. Pocos pases, muy despacio, corrigiendo cada detalle. Aquí se piensa.
- 3. Repetición (10-15 min): series del mismo pase encadenadas, buscando soltura y naturalidad. Aquí se deja de pensar: es la parte que convierte lo consciente en instintivo.
- 4. Enfriar (5 min): estiramientos suaves de hombros, espalda y piernas, y un minuto de repaso mental: ¿qué ha salido bien hoy?, ¿qué corrijo mañana?
La constancia: el talento que no falla
En la Escuela lo decimos claro: de cada diez alumnos que empiezan, no llega más lejos el más talentoso, sino el más constante. El toreo de salón es humilde: no da resultados espectaculares en una semana, pero no falla nunca a quien no le falla. A los dos meses de entrenar a diario notarás que la muleta "pesa menos" (es tu muñeca, que ha aprendido); a los seis, que los pases salen solos. Esa es la promesa de la repetición, y se cumple siempre.
El cuaderno de entrenamiento de la Escuela
Los alumnos de la Escuela Taurina de Cabra llevan todos un cuaderno de entrenamiento, y tú vas a llevar el tuyo desde hoy. En él se anota cada sesión:
- Fecha y duración de la sesión.
- Qué has trabajado (lección, pases, número de series).
- Autoevaluación del 1 al 5: colocación, temple y remate. Sé honesto: el cuaderno es tuyo.
- Una cosa a corregir mañana. Solo una: quien corrige todo a la vez no corrige nada.
El cuaderno tiene dos poderes. El primero, que lo que se anota se toma en serio: la sesión deja de ser un rato suelto y pasa a ser parte de un camino. El segundo, que te permite verte progresar: cuando lleves tres meses, releer las primeras páginas te dará la mejor motivación posible. La plantilla del cuaderno de entrenamiento de la Escuela la tienes disponible para descargar dentro de este curso, lista para imprimir.
Con esto termina el Módulo 1. Comprueba lo aprendido en el test y nos vemos en el Módulo 2, donde desarrollaremos el método de la Escuela: los cuatro tiempos del pase.
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