6.1 - El carretón: tu primer «toro»
Hasta ahora has toreado al aire: has citado a un toro imaginario, has cargado la suerte sobre una embestida que solo existía en tu cabeza. El carretón cambia eso. Por primera vez algo se mueve hacia ti, algo con cuernos —aunque sean de mimbre—, y tu cuerpo tiene que responder de verdad. En esta lección conocerás tu primer «toro».
Qué es el carretón
El carretón es un simulador de embestida: una cabeza de toro —de mimbre, madera o material sintético— con sus cuernos, montada sobre una estructura que un compañero empuja hacia el torero. Es la herramienta más antigua y más eficaz de las escuelas taurinas, porque convierte el toreo de salón en un diálogo: ya no toreas a la nada, toreas a algo que viene, que pasa y que puede volver.
Existen dos tipos principales:
- Carretón de mano: la cabeza va sujeta a un mango o a una horquilla que el compañero sostiene con los brazos. Es ligero, barato y muy maníobrable: permite embestidas cortas, quiebros y correcciones inmediatas. Es el ideal para empezar.
- Carretón con ruedas: la cabeza va montada sobre un bastidor con una o dos ruedas (a menudo una rueda de bicicleta o de carretilla). El compañero lo empuja desde atrás y el conjunto gana velocidad, inercia y recorrido: la embestida se parece mucho más a la de un animal real.
El compañero que hace de toro
En el carretón hay dos oficios: el de torero y el de «toro». Y el segundo es tan formativo como el primero. Quien empuja el carretón debe:
- Embestir recto y humillado, con la cabeza del carretón baja, siguiendo el engaño y no al torero.
- Arrancarse solo cuando el torero cita: si el compañero sale antes del cite, está enseñando mentiras.
- Mantener una velocidad constante dentro de cada serie y variarla solo cuando el ejercicio lo pida.
- Rematar la embestida y revolverse con calma, dando tiempo a que el torero se recoloque.
Haciendo de toro se aprende a leer el toreo desde dentro: entiendes dónde debe estar la muleta, por qué un pase se corta y qué significa de verdad templar. Por eso en la Escuela los alumnos alternan siempre los dos papeles.
Ejercicios progresivos con carretón
Trabaja siempre sobre el método de los cuatro tiempos que vertebra este curso: citar, cargar la suerte, templar y rematar. El carretón te permite, por fin, comprobar si los cumples de verdad.
- Embestida recta y lenta (capote). El compañero avanza despacio en línea recta. Tú citas con la verónica, cargas la suerte adelantando la pierna de salida y acompañas la cabeza del carretón con el capote. Series de 6 lances, descanso, y cambio de pareja.
- Embestida recta con muleta. Igual, pero con la muleta: derechazos primero, naturales después. Vigila que la mano vaya siempre por delante de los cuernos, nunca por detrás.
- Velocidad variable. El compañero alterna embestidas lentas y rápidas sin avisar. Aquí se educa el temple: a embestida rápida, muleta que aguanta y ralentiza; a embestida lenta, muleta que no se adelanta.
- Series ligadas. Tres o cuatro muletazos seguidos con su remate (el pase de pecho), obligando al compañero a revolverse y volver a embestir. Es el ejercicio que más se parece a una faena.
Distancias y terrenos: lo que el carretón te enseña
El carretón es el primer maestro de las distancias: si citas demasiado cerca, no te da tiempo a cargar la suerte; si citas demasiado lejos, la embestida llega sin fuerza y el pase muere. Prueba a citar a tres metros, a cinco y a ocho, y anota en tu cuaderno de entrenamiento a qué distancia te salen los pases más largos y templados. También te enseña los terrenos: aprenderás en el cuerpo, no en la teoría, qué ocurre cuando no dejas al «toro» su camino de salida y os encontráis los dos en el mismo sitio.
Construir un carretón básico
No hace falta gastar dinero. Un carretón de mano sencillo se hace con:
- Una cabeza: sirve una estructura ligera de mimbre o cartón prensado con dos cuernos de material blando (nunca metálico ni astillable) bien sujetos.
- Un mango de palo de escoba o similar, de metro y medio, firmemente unido a la cabeza.
- Acolchado en las puntas de los cuernos (cinta y gomaespuma), obligatorio siempre.
Si quieres el de ruedas, monta la cabeza sobre un bastidor con una rueda de carretilla y dos varas traseras para empujar. Comprueba antes de cada sesión que nada esté suelto o astillado.
Entrenar en pareja: turnos y respeto
Pactad series cerradas (por ejemplo, 6 pases y cambio), hablad después de cada turno —quien hace de toro ve cosas que el torero no ve— y apuntad los dos en el cuaderno de entrenamiento qué salió y qué falló. El carretón es un juego serio: se juega con las mismas reglas de respeto que la Escuela pide en el ruedo.
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