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Entrenando con la muleta: el derechazo, la mano baja y adelantada.
Entrenando con la muleta: el derechazo, la mano baja y adelantada.

Llega el momento que todo aspirante espera: coger la muleta. Si el capote es la herramienta del recibimiento, la muleta es la herramienta de la verdad, la que construye la faena. En esta lección aprenderás cómo se monta, cómo se coge con cada mano y darás tus primeros derechazos en el salón con el método de la Escuela: los cuatro tiempos del pase.

Qué es la muleta y cómo se monta

La muleta es un paño de tela, tradicionalmente de color rojo (grana), más pequeño y ligero que el capote. No va sola: se sostiene sobre un palillo de madera llamado estaquillador, que le da forma y armazón. El paño se sujeta al estaquillador y, cuando el torero la toma con la mano derecha, añade además la ayuda: el estoque de madera (o de aluminio) que se apoya en el paño para agrandarlo y darle vuelo. Montar bien la muleta es el primer gesto del oficio: el paño debe quedar tenso en la parte alta, sin arrugas, y caer con naturalidad, porque una muleta mal montada transmite tirones y estropea el temple.

Para el salón te vale una muleta de iniciación, más ligera que la de los profesionales. Lo importante no es el peso, sino aprender a que el brazo no se canse antes que la cabeza: la muleta se lleva con el brazo relajado, nunca agarrotado.

Mano derecha y mano izquierda: dos mundos

Aquí está una de las claves de todo el toreo moderno. La muleta puede cogerse con cualquiera de las dos manos, pero no es lo mismo:

  • Con la mano derecha se torea con la ayuda montada: el estoque de madera despliega el paño y la muleta presenta al toro una superficie más grande. El pase fundamental con esta mano es el derechazo.
  • Con la mano izquierda se torea sin ayuda: el paño queda más pequeño, el engaño es menor y el riesgo, mayor. El pase fundamental es el natural, que estudiarás en la lección siguiente.

Por eso se dice que la mano izquierda es la mano de la pureza y la derecha la mano del dominio. Pero cuidado: un buen derechazo exige tanta técnica como cualquier otro pase, y es por donde empieza casi toda faena. Empezamos por él.

¿Sabías que…? La palabra muleta viene de que el paño, apoyado en su palillo, recuerda a una muleta de andar. En los orígenes del toreo a pie, en el siglo XVIII, servía sobre todo para preparar la suerte de matar; fueron los toreros posteriores quienes la convirtieron en el centro artístico de la corrida.

El derechazo, paso a paso: los cuatro tiempos

El derechazo es un pase en redondo con la mano derecha: el toro imaginario entra por delante, pasa por el costado derecho del torero y sale por detrás, describiendo un semicírculo alrededor del cuerpo. En la Escuela lo trabajamos siempre con nuestro método, los cuatro tiempos del pase:

  1. Citar. Colócate de perfil respecto de la embestida imaginaria (o del carretón), con la muleta montada en la mano derecha, adelantada y a media altura. Adelanta ligeramente la muleta hacia el pitón contrario y llama con la voz o con un movimiento corto del paño. El cite es una invitación: la muleta por delante, nunca el cuerpo.
  2. Cargar la suerte. Cuando el toro imaginario arranca, adelanta la pierna de salida (la izquierda en el derechazo) y echa el peso del cuerpo hacia delante y hacia el terreno del toro. Cargar la suerte es comprometerse: es lo que hace que el pase sea profundo y no un simple trapazo.
  3. Templar. Acompaña la embestida con la muleta a la velocidad exacta del toro imaginario: ni tan deprisa que se la quites de la cara, ni tan despacio que te alcance. El brazo va extendido y relajado, la mano baja, y la muleta dibuja un semicírculo continuo, sin tirones, llevando al toro toreado alrededor de la cintura.
  4. Rematar. Al final del recorrido, gira la muñeca y despide la embestida por detrás de la cadera, dejando al toro colocado para el siguiente pase. Un derechazo bien rematado termina con el torero cargado sobre la pierna de salida y el paño atrás, como una firma.

La altura de la mano y la trayectoria

Dos detalles separan el derechazo vulgar del derechazo de escuela:

  • La altura de la mano. La mano baja obliga al toro imaginario a humillar, a bajar la cara, y da al pase hondura y mando. Torear con la mano alta descompone la embestida y descubre al torero. Regla de la Escuela: la mano, a la altura de la cadera o más abajo, siempre que la embestida lo permita.
  • La trayectoria. El paño debe ir siempre por delante de la cara del toro, dibujando un semicírculo amplio que rodee al torero. Si la muleta va recta y corta, el pase muere pronto; si va curva y larga, el pase se alarga y el toro queda colocado para ligar el siguiente.

Errores típicos del principiante

  • El tirón: arrancar la muleta con brusquedad en lugar de acompañar. Se corrige pensando en pintar el pase, no en darlo.
  • La mano alta y el codo pegado al cuerpo: el pase queda corto y feo.
  • No cargar la suerte: torear con los pies clavados y el peso atrás, echando la muleta sin echar el cuerpo.
  • Mirar al público (o al espejo) en mitad del pase: la vista va al vuelo de la muleta, donde iría la cara del toro.
  • Encoger el brazo al final: el remate se queda a medias y el toro imaginario se te quedaría en la cara.
El consejo del maestro: En el salón, dale a cada derechazo la duración de una respiración completa: cita al inhalar y templa y remata mientras exhalas despacio. El día que tu respiración y tu muleta vayan al mismo compás, habrás entendido qué es el temple, que no se enseña con palabras sino con ritmo.

Series de derechazos en el salón

Trabaja así, sin prisa, mejor quince minutos concentrado que una hora de trapazos:

  • Ejercicio 1 — El pase aislado: diez derechazos sueltos, parando tras cada uno a revisar colocación, mano y remate.
  • Ejercicio 2 — La serie de tres: liga tres derechazos seguidos girando sobre la pierna de salida, de modo que el remate de cada pase te deje citado para el siguiente.
  • Ejercicio 3 — Con carretón: si entrenas con compañero, que pase el carretón a ritmo constante; tu misión es no descomponer los cuatro tiempos aunque la embestida apriete.

Cuando la serie de tres te salga ligada, templada y con la mano baja, estarás listo para la mano izquierda: el natural te espera en la próxima lección.

Cómo se monta y se coge la muleta, la diferencia entre las dos manos y el derechazo paso a paso con los cuatro tiempos del pase.
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